VIVIR EN Y PARA LA DEMOCRACIA.

Siguiendo los lineamientos de la Ley General de Educación y congruentes con el pensamiento de la Institución, el pasado 11 de febrero se abrió el debate y la campaña proselitista tendiente a nombrar los dignatarios del Gobierno escolar para el año 2019.

Cada uno de los cursos tuvo la oportunidad de escuchar a sus candidatos y nombrar a quien mejor represente el sentir del grupo a través de atinadas propuestas que redunden en beneficio de todos. Vivimos el debate, los topes de campañas, la contradicción respetuosa y constructiva, el silencio electoral y por último en encuentro en las urnas para elegir al representante de cada curso quien a su vez conformará el Consejo de Estudiantes cuyo presidente (a) formará parte del Consejo Directivo y de la Comisión de Convivencia, elegimos al Personero de los Estudiantes que también hará parte del Comité Escolar de Convivencia e hicimos seguimiento a las propuestas de los elegidos, pues también está consagrada entre nosotros la revocatoria del mandato; todas estas vivencias irán formando un pensamiento democrático, propio de las Instituciones que creen que en sus aulas se forman los futuros líderes de la nación y los ciudadanos que creen en la democracia y en las Instituciones legalmente instituidas.

La tarea de formar niños, niñas y jóvenes con principios democráticos y valores ciudadanos es el mayor legado que una institución educativa como la nuestra, empeñada en la construcción de patria, puede aportar a la nación entera.

Educar en y para la democracia y los derechos humanos exige la formación de personas autónomas capaces, como señala Kant, “de servirse de su entendimiento sin necesidad de dirección del otro”. Esta educación apunta a suscitar en las personas la construcción de criterios propios, surgidos en el contexto de la interacción de todos los partícipes de la comunidad educativa.

Estamos seguros que la participación estudiantil es la cimiente sobre la cual se construye una sociedad que responde a los principios constitucionales que la Carta Política y la Nación entera nos demandan.

“Con fortaleza de espíritu y sensibilidad humana en nuestras aulas se está formando una parte de Colombia”