Campus

Guardando la estructura de los viejos castillos en donde el enigma y la fantasía asechan cada rincón y la mirada de duendes y hadas no se alejan, nuestro campus ha ido incorporando poco a poco y de una manera intencionada, otros espacios que invitan a aprender y a ser felices, porque finalmente al colegio se viene a ser feliz.

Así podemos dar una mirada a nuestro sitio de asambleas en donde se reúne la comunidad a desarrollar actividades de esparcimiento y formación, un espacio que invita a la participación en un ambiente absolutamente campestre.

Finalmente se han sumado unas modernas instalaciones para el bachillerato, con una mirada ágil, amplia, confortable y que ubica a los(as) jóvenes en un ambiente semejante a lo que pronto los(as) espera, la universidad.

En esta forma queremos que el paso de nuestros niños, niñas y jóvenes por el colegio sea un momento de grata recordación, de inmejorables experiencias y de grandes expectativas; siempre recordando con gratitud los férreos muros, que a más de la estructura de cemento que los forman, llevan inmersos los nobles ideales de su fundadora y de cada uno de los maestros(as) que seguirán formando las generaciones que aquí se educan.